Un ataque ruso contra un almacén en las cercanías de Kiev ha dejado un saldo trágico de al menos 27 muertos y 42 heridos, según informes oficiales. Los equipos de emergencia continúan trabajando en la zona, enfocados en el desmantelamiento de estructuras dañadas, la extinción de incendios y el rescate de posibles supervivientes. El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, ha denunciado que la capital se encuentra bajo un ataque casi constante de drones. Este ataque representa una nueva escalada en el conflicto y subraya la continua amenaza que enfrentan los civiles ucranianos. Las autoridades locales están investigando las circunstancias exactas del incidente y evaluando la magnitud total de los daños. La comunidad internacional ha expresado su condena por el ataque y ha reiterado su apoyo a Ucrania.