Rusia lanzó un ataque masivo contra Ucrania, causando daños significativos y un incendio en la histórica Catedral de la Dormición en Kiev. Al menos nueve personas han muerto como resultado de los ataques, según informes iniciales. El complejo monástico de Kyiv-Pechersk Lavra, un importante centro espiritual ortodoxo, también sufrió daños considerables. Las autoridades ucranianas acusan a Moscú de atacar deliberadamente este importante santuario cristiano. El incendio de gran magnitud ha provocado la destrucción de parte de la catedral, un patrimonio cultural de gran valor. Las autoridades continúan evaluando la extensión total de los daños y las posibles consecuencias del ataque. Este incidente intensifica aún más el conflicto en curso y suscita condenas internacionales.