Un ataque ruso contra dos autobuses de pasajeros en Kramatorsk, cerca del frente en el este de Ucrania, ha dejado más de 30 personas muertas, según informaron funcionarios. El incidente ocurrió en una zona cercana a las líneas del frente de batalla, donde los combates son intensos. Las autoridades ucranianas condenaron el ataque calificándolo de un acto deliberado contra civiles. Este suceso se suma a la creciente lista de presuntos crímenes de guerra cometidos durante la invasión rusa. Kramatorsk ha sido objeto de ataques previos, pero este incidente representa una escalada en la violencia contra la población civil. Las investigaciones están en curso para determinar el alcance total de las víctimas y las circunstancias exactas del ataque. El gobierno de Ucrania ha solicitado una respuesta internacional más contundente ante las acciones de Rusia.