Rusia está en negociaciones con Kazajistán para adquirir aproximadamente 50 mil toneladas de gasolina de 92 octanos, según fuentes del sector citadas por Reuters. El objetivo de esta importación es mitigar la escasez de combustible que se está experimentando en el mercado interno ruso. Esta medida responde a la necesidad de estabilizar el suministro de gasolina en el país. Las negociaciones se centran en asegurar un volumen significativo de combustible para aliviar la situación actual. No se han revelado detalles sobre los términos económicos del acuerdo. Esta adquisición representa una solución temporal para abordar el déficit de gasolina en Rusia. La dependencia de importaciones de países vecinos refleja los desafíos en la producción y distribución interna de combustible.
