Rusia ha implementado un nuevo régimen de notificación para los desplazamientos de diplomáticos europeos acreditados en el país, incluyendo a sus familiares mayores de edad. La medida, anunciada por la misión rusa ante la Unión Europea en Bruselas, exige que los diplomáticos informen sobre sus viajes dentro de territorio ruso. Esta restricción se aplica tanto a los funcionarios diplomáticos como a los miembros de sus familias que hayan alcanzado la mayoría de edad. La justificación oficial no se ha detallado completamente, pero se produce en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas. La Unión Europea aún no ha emitido una declaración oficial en respuesta a estas nuevas regulaciones. Analistas sugieren que esta acción podría ser una represalia por medidas similares adoptadas por países europeos contra diplomáticos rusos. El impacto de estas restricciones en las relaciones diplomáticas aún está por verse.