Según información publicada por el Financial Times, Rusia estaría planeando una campaña para debilitar el apoyo a Ucrania. Esta campaña no necesariamente implicaría asesinatos para lograr sus objetivos, pero sí una serie de acciones dirigidas a desestabilizar el apoyo occidental. El periódico reporta que Rusia busca socavar la capacidad de los países europeos para continuar brindando asistencia militar y financiera a Ucrania. La estrategia rusa podría incluir diversas tácticas más allá del asesinato, como operaciones de influencia y campañas de desinformación. Esto plantea serias preocupaciones sobre la seguridad de los líderes de defensa en Europa y la estabilidad del apoyo a Ucrania en el contexto del conflicto actual. El Financial Times señala que el Kremlin está intensificando sus esfuerzos para influir en la opinión pública y las decisiones políticas en los países que apoyan a Ucrania.