Rusia ha declarado que no recibió invitación para participar en conversaciones con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski durante la cumbre del G7 celebrada en Francia. La respuesta rusa se produce tras la propuesta de Zelenski de reunirse con Putin en el marco de la cumbre para discutir un posible fin al conflicto. Moscú enfatizó que no hubo ninguna iniciativa formal de invitación dirigida al presidente Putin. La declaración rusa sugiere una falta de interés en las negociaciones directas en el contexto actual. El Kremlin no ha descartado completamente el diálogo, pero insiste en que debe basarse en las condiciones rusas. La situación refleja la continua tensión entre Rusia y Ucrania, y la dificultad de encontrar una vía diplomática para resolver el conflicto.
