Rusia realizó ejercicios en primavera para utilizar un arma secreta contra cables submarinos cerca de Svalbard, según fuentes occidentales. La operación, ejecutada por el Directorado de Guerra Submarina de Rusia, involucró mini-submarinos para simular el despliegue de tecnología avanzada. Noruega, el Reino Unido y Estados Unidos, en una operación conjunta de la OTAN, rastrearon y confrontaron a los buques rusos, impidiendo que completaran los ejercicios. Los buques rusos se retiraron posteriormente del área. Noruega y el Reino Unido revelaron previamente una operación rusa secreta en aguas árticas en abril. La reciente revelación involucra la identificación del nuevo armamento y la participación de Estados Unidos, detalles previamente no divulgados.