Las autoridades rusas planean asignar 17,1 billones de rublos, aproximadamente 203 mil millones de dólares, a la defensa en 2027. Este presupuesto representa un aumento del 27 por ciento sobre las estimaciones iniciales. Se trata de la mayor asignación para defensa desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania. El incremento sugiere una intensificación de los esfuerzos militares de Rusia. Analistas sugieren que este aumento podría estar ligado a las necesidades de sostener las operaciones en Ucrania y a la modernización de su ejército. La cifra refleja una prioridad clara del Kremlin en materia de seguridad y defensa a pesar de las sanciones económicas internacionales. El aumento presupuestario también plantea interrogantes sobre las prioridades económicas de Rusia a largo plazo.