Las defensas aéreas rusas informaron haber interceptado 231 drones ucranianos en un ataque de gran envergadura coincidiendo con el Día de Rusia. El ataque afectó a zonas industriales en territorio ruso y provocó víctimas civiles, según fuentes oficiales. Simultáneamente, estaciones ferroviarias ucranianas también sufrieron bombardeos, resultando también en bajas civiles. El presidente Vladimir Putin respondió al ataque instando a la "unidad y al patriotismo" entre la población rusa. El intercambio de ataques subraya la escalada del conflicto entre ambos países. Las autoridades rusas no han especificado el origen exacto de todos los drones derribados. La situación continúa siendo tensa y en desarrollo.