La inteligencia ucraniana informa que Rusia podría aumentar la frecuencia de sus ataques con misiles balísticos contra Ucrania. Según el experto militar Vladislav Seleznev, los intervalos entre estos ataques podrían reducirse a menos de tres días. El Kremlin buscaría una forma de intensificar el conflicto en otoño, con las elecciones a la Duma Estatal como una fecha clave potencial. Esta escalada preocupa a las autoridades ucranianas, que anticipan una mayor presión militar. La potencial reducción del tiempo entre ataques sugiere una estrategia rusa de desgaste y presión constante. La comunidad internacional observa de cerca la situación, temerosa de una nueva fase más agresiva en la guerra.