Rusia lanzó un ataque masivo contra Ucrania durante la noche del 5 al 6 de septiembre, empleando un total de 108 drones de diferentes tipos. Los impactos fueron registrados en 11 localidades a lo largo del territorio ucraniano. Las fuerzas de defensa aérea ucranianas lograron interceptar y destruir una parte significativa de las aeronaves no tripuladas enemigas. No obstante, algunos drones alcanzaron sus objetivos, causando daños materiales. Las autoridades locales están evaluando el alcance total de la destrucción y trabajando en la restauración de los servicios básicos. Este ataque representa una escalada en la intensidad de los combates y subraya la continua amenaza que enfrenta Ucrania. Las autoridades han pedido a la población mantener la calma y seguir las indicaciones de seguridad.