Rusia ha lanzado un número récord de bombas planeadoras sobre Ucrania, lo que ha provocado un aumento significativo de las bajas. Al mismo tiempo, las tropas rusas están sufriendo una alta tasa de pérdidas en el campo de batalla. En respuesta a la intensificación de los ataques rusos, el presidente Zelenskyy ha renovado la campaña aérea de Ucrania contra territorio ruso. Esta escalada de violencia se produce en un momento crítico del conflicto. La situación humanitaria en las zonas afectadas es cada vez más preocupante. Ucrania busca urgentemente más ayuda militar de sus aliados para contrarrestar la ofensiva rusa.