Rusia lanzó una nueva ola de ataques masivos con misiles contra diversas ciudades ucranianas durante la noche. En respuesta a la escalada, Polonia activó su fuerza aérea, movilizando aviones de combate. La capital, Kiev, sufre graves consecuencias, incluyendo un incendio de gran magnitud en un monasterio histórico. Parte de la ciudad se encuentra sin suministro eléctrico debido a los ataques. Las autoridades ucranianas reportan daños significativos en infraestructura crítica. La situación sigue siendo tensa y la respuesta de la comunidad internacional se mantiene atenta a la evolución del conflicto. Se temen nuevas ofensivas en las próximas horas.
