En la ciudad rusa de Penza, se ha extendido el pánico entre la población masculina debido a informes de detenciones y reclutamientos forzosos en las calles. Los residentes se alertan mutuamente a través de llamadas telefónicas y grupos de Telegram sobre operativos en los que hombres son llevados a oficinas de registro militar. Esta situación ha generado preocupación sobre la posible inminencia de una nueva ola de movilización en Rusia. Las autoridades no han confirmado oficialmente estos reclutamientos, pero los testimonios de los ciudadanos sugieren un aumento en la presión para engrosar las filas del ejército. El ambiente de temor se intensifica con llamados a los hombres a permanecer en sus hogares para evitar ser seleccionados. Este reclutamiento forzoso podría indicar la dificultad de Rusia para mantener sus fuerzas en Ucrania sin recurrir a medidas más drásticas.
