Rusia ha impuesto restricciones a la importación de ciertos productos alimenticios provenientes de Armenia, alegando la detección de una plaga de insectos en los envíos. La medida se anunció pocos días después de las elecciones en Armenia, en las que resultó victorioso el primer ministro Nikol Pashinyan. Pashinyan ha manifestado su intención de fortalecer las relaciones con la Unión Europea, lo que podría estar relacionado con la decisión rusa. Las autoridades rusas justifican las restricciones como una medida fitosanitaria para proteger su mercado interno. Analistas sugieren que esta acción podría ser una represalia por el acercamiento de Armenia a Occidente. El gobierno armenio aún no ha emitido una declaración oficial detallada sobre el impacto económico de estas restricciones. La situación plantea interrogantes sobre el futuro de las relaciones comerciales entre ambos países.