El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha dictado una nueva sentencia condenatoria contra Rusia, reconociéndola culpable de tortura y asesinato de prisioneros de guerra georgianos. Los crímenes ocurrieron durante el conflicto bélico de 2008. La corte determinó que soldados rusos cometieron estos actos contra prisioneros de guerra capturados. La decisión se basó en pruebas contundentes, incluyendo material de video que documenta los abusos. Esta sentencia representa un nuevo revés para Rusia en el ámbito de los derechos humanos. El tribunal no especificó la cantidad de compensación que Rusia deberá pagar a las víctimas o sus familias. La resolución subraya la responsabilidad de Rusia por violaciones de derechos humanos durante la guerra en Georgia.