Rusia enfrenta una creciente escasez de combustible, provocando largas colas en las gasolineras a lo largo del país. La situación ha llevado a algunas autoridades a implementar soluciones creativas ante la demanda. El presidente Vladimir Putin estaría considerando asegurar suministros de países vecinos como India, Bielorrusia y Kazajistán para mitigar la crisis. Esta medida refleja la presión sobre la infraestructura energética rusa y las dificultades para mantener el suministro interno. La escasez podría tener implicaciones económicas y sociales significativas en las próximas semanas. Se desconoce la magnitud exacta del déficit, pero la situación es preocupante y requiere una respuesta rápida.