Rusia ha decidido expulsar a diplomáticos húngaros como represalia por acciones previas de Hungría. El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso anunció la medida, sin especificar el número de diplomáticos afectados. Esta acción sigue a la decisión de Hungría en septiembre de ordenar la salida de 10 diplomáticos rusos de su territorio. Hungría justificó esta expulsión alegando que los diplomáticos rusos estaban actuando de manera inconsistente con su estatus diplomático. Se especula que los diplomáticos rusos fueron sospechosos de espionaje en beneficio de Rusia. Esta escalada diplomática tensa aún más las relaciones entre Rusia y Hungría.