Rusia está llevando a cabo intervenciones y empleando amenazas híbridas contra la Unión Europea, generando una creciente preocupación. La diseminación del miedo se está utilizando como una táctica para polarizar a las sociedades europeas y, en última instancia, debilitar la unidad de las democracias. El artículo destaca la importancia de las naciones clave que se encuentran en la encrucijada entre Rusia y la Unión Europea, y su vulnerabilidad a estas tácticas. Hanna Smith, en una entrevista con "Το Βήμα" (To Vima), ofrece su perspectiva sobre esta compleja situación. La polarización inducida por el miedo representa un peligro significativo para la cohesión social y política en Europa. La comprensión de estas tácticas híbridas es crucial para contrarrestar la influencia rusa y fortalecer las democracias europeas. En resumen, la situación exige vigilancia y una respuesta unificada por parte de la Unión Europea.