Una nueva instalación de robótica ha sido inaugurada en la universidad de Donetsk, territorio actualmente bajo control ruso. Según informes de un observador, el centro sigue un modelo similar al utilizado en Alabuga, Rusia. En Alabuga, estudiantes ensamblan drones que posteriormente son utilizados en ataques contra ciudades ucranianas. El observador sugiere que el nuevo centro en Donetsk podría servir como una fuente de mano de obra para la industria de drones rusa. Esta iniciativa plantea preocupaciones sobre la posible intensificación del uso de drones en el conflicto. La apertura del centro se produce en un contexto de creciente dependencia rusa de la producción interna de armamento. Se teme que el centro contribuya a la fabricación de drones destinados a fines militares.
