Tras la negativa de Elon Musk a proporcionar acceso a su sistema Starlink, Rusia ha anunciado avances en el desarrollo de su propia red de internet satelital, denominada "Rassvet" (Amanecer). El presidente Putin afirma que el proyecto avanza "rápidamente y con buena calidad". Este desarrollo surge como respuesta a la imposibilidad de acceder a la tecnología de Starlink, crucial para comunicaciones en zonas de conflicto. Sin embargo, existen indicios de que el proyecto ruso enfrenta desafíos técnicos y de implementación. La iniciativa busca garantizar la independencia de Rusia en materia de comunicaciones por satélite, especialmente en el contexto de la guerra en Ucrania. Se desconoce el alcance y la capacidad real de "Rassvet" en comparación con sistemas ya establecidos como Starlink.
