Las fuerzas rusas buscan contrarrestar la superioridad ucraniana en el frente de batalla, intensificando sus esfuerzos para minimizar su impacto. Un canal de información prorruso desmiente las afirmaciones previas sobre una retirada humanitaria durante el intento fallido de toma de Kiev en 2022. La situación en Kostyantynivka se deteriora rápidamente, anticipando su inminente caída. Se reportan avances rusos en Lyman, mientras que Ucrania sufrió la pérdida de un avión Su-24 y su tripulación. Adicionalmente, Rusia estaría intentando interferir con el sistema Starlink y produciendo combustible de calidad inferior. Se están desarrollando proyectos de armamento inusuales, como un cohete lanzado desde globos.