El Banco Central de Rusia disminuyó su tasa de interés de referencia en 0.25 puntos porcentuales, pasando del 14.50% al 14.25%. Esta decisión, anunciada el 19 de abril, marca la novena reducción consecutiva de la tasa en un esfuerzo por estimular la economía rusa. La medida se produce en un contexto de desaceleración de la inflación y búsqueda de un equilibrio entre el crecimiento económico y la estabilidad de precios. Analistas sugieren que esta política monetaria más laxa podría impulsar la inversión y el consumo interno. El Banco Central no ha especificado si continuará con esta tendencia a la baja en futuras reuniones. La decisión se tomó en medio de las tensiones geopolíticas y las sanciones económicas que afectan a Rusia.