Rusia continúa con sus ataques aéreos sobre Kiev y la región circundante, alcanzando su sexto día consecutivo de bombardeos. Los ataques del martes resultaron en la trágica muerte de cuatro personas y dejaron al menos a doce heridos, según autoridades locales. Testigos reportaron haber escuchado explosiones en la capital ucraniana. Este ataque reciente intensifica la presión sobre la ciudad y sus habitantes. Moscú, por su parte, ha declarado haber derribado drones ucranianos, sin ofrecer detalles específicos. La situación en Kiev permanece crítica y la comunidad internacional observa con preocupación la escalada del conflicto. La persistencia de los ataques rusos refleja la intensidad de la guerra en curso.