Rusia está considerando la importación de gasolina para mitigar la escasez de combustible en el país, según fuentes gubernamentales citadas por el periódico Vedomosti. Esta medida se debate en el contexto de las interrupciones en el suministro causadas por los ataques ucranianos a refinerías rusas. La producción de gasolina ha disminuido aproximadamente un 25% en comparación con el año anterior, y las exportaciones de productos petrolíferos han caído un 15% en la primera mitad de junio. El gobierno también analiza la posibilidad de establecer precios máximos para la gasolina y cubrir la diferencia con fondos presupuestarios para controlar la inflación. Los ataques ucranianos, incluyendo uno reciente al puente ferroviario de Crimea, han afectado la logística y obligado a realizar reparaciones imprevistas en las refinerías. El presidente Putin ha acusado a Ucrania de intentar desestabilizar a la sociedad rusa a través de estos ataques.