Rusia ha expresado una fuerte crítica hacia los recientes ejercicios militares conjuntos entre Japón, Estados Unidos y Australia. El foco de la preocupación rusa es el despliegue del sistema de misiles Typhon durante estos ejercicios en territorio japonés. Funcionarios rusos calificaron la acción como "absolutamente inaceptable", enfatizando el riesgo de escalada regional. Moscú advirtió que podría responder con “medidas compensatorias” ante esta situación. El Kremlin considera que la presencia del Typhon altera el equilibrio estratégico en la región. Esta reacción subraya las crecientes tensiones geopolíticas en el Indo-Pacífico. Se espera que este incidente complique aún más las relaciones ya tensas entre Rusia y Japón.