El Ministerio de Defensa ruso reportó la intercepción y destrucción de 328 drones ucranianos durante la noche del sábado al domingo. Los drones fueron detectados sobre más de veinte regiones rusas, incluyendo Crimea y el Mar Negro y el Mar de Azov. No se han reportado daños significativos como consecuencia de este ataque a gran escala. Según informes de la BBC citando fuentes locales, las fuerzas ucranianas también atacaron instalaciones del gigante del comercio electrónico ruso, Ozon, específicamente en la región de Orenburg. Este ataque representa una intensificación de los esfuerzos ucranianos para impactar la infraestructura logística rusa. El incidente subraya la creciente vulnerabilidad de las instalaciones críticas en territorio ruso a ataques con drones. Rusia ha intensificado sus defensas aéreas en respuesta a esta amenaza.