Rusia informó haber interceptado 419 drones ucranianos durante la noche del 30 de junio, incluyendo en la región de Moscú. Las autoridades rusas afirman que los sistemas de defensa aérea lograron neutralizar todas las amenazas. A pesar de ello, un bebé de seis meses falleció en la región de Moscú como consecuencia del ataque, según fuentes locales. Este incidente marca una escalada en los ataques con drones sobre territorio ruso. Ucrania no ha comentado oficialmente sobre la operación. El Ministerio de Defensa ruso ha calificado el ataque como un intento de sabotaje. Se investigan las circunstancias exactas de la muerte del bebé.