Rusia afirma haber interceptado 555 drones ucranianos en un ataque nocturno a gran escala en diversas regiones del país. La capital, Moscú, fue uno de los principales objetivos, con aproximadamente 180 drones derribados en las cercanías. Las autoridades rusas reportan que no hubo víctimas ni daños significativos a pesar de la intensidad del ataque. Ucrania no ha confirmado ni desmentido la información proporcionada por Rusia. Este incidente representa una escalada en el uso de drones en el conflicto bélico. El ataque se produjo durante la noche del miércoles al jueves, generando alertas en varias provincias rusas. Las defensas aéreas rusas se vieron sometidas a una fuerte presión durante la operación.
