Rusia ha establecido una red de bases y plataformas de lanzamiento para drones de combate cerca de su frontera con Bielorrusia, utilizados en ataques contra Ucrania. La información, revelada por Radio Svoboda, indica la presencia de al menos cinco instalaciones en las regiones de Briansk, Orel y Smolensk. Algunas de estas bases se han construido desde el verano de 2024, mientras que otras continúan en fase de expansión. Este despliegue sugiere una intensificación de las capacidades ofensivas rusas en la región. La ubicación estratégica de estas instalaciones permite a Rusia lanzar ataques aéreos sobre territorio ucraniano. El objetivo principal de estos drones es apoyar las operaciones militares rusas en curso. La situación plantea preocupaciones sobre la escalada del conflicto y la seguridad regional.