El presidente ruso, Vladimir Putin, ha firmado una ley que permite la confiscación de los bienes de ciudadanos rusos que hayan cometido “infracciones administrativas contra los intereses de Rusia” mientras residen en el extranjero. La legislación, publicada en el portal oficial del gobierno, entrará en vigor el 1 de septiembre. Esta medida permite al Estado ruso apropiarse de propiedades y activos pertenecientes a individuos considerados que han actuado en detrimento de los intereses nacionales. El exilio mediático The Moscow Times fue el primero en informar sobre la nueva ley. No se especifican en el texto los tipos exactos de infracciones que justificarían la confiscación. La ley ha generado preocupación sobre posibles abusos y su impacto en los derechos de propiedad de los ciudadanos rusos en el extranjero. Se considera una herramienta más en la creciente represión contra la disidencia y el exilio.