Documentos filtrados indican que Rusia estaría implementando una estrategia para influir en sistemas de inteligencia artificial (IA) y motores de búsqueda. La operación consiste en la creación de sitios web falsos diseñados para insertar narrativas manipuladas en los datos de entrenamiento de la IA. El objetivo es sesgar las respuestas de los chatbots y los resultados de búsqueda, según reporta Bloomberg. Esta táctica busca impactar la información que los usuarios reciben a través de estas tecnologías emergentes. La filtración revela un esfuerzo concertado para distorsionar la percepción pública mediante la desinformación en el ámbito digital. Se desconoce el alcance total de la operación y su impacto real en los sistemas de IA. Las autoridades investigan la veracidad de los documentos y las posibles implicaciones para la seguridad de la información.