Un ataque con drones rusos impactó la sede del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) en el centro de Kiev, según informó el presidente Zelensky. El ataque se dirigió específicamente a la oficina del jefe del SBU dentro del edificio. Zelensky ha ordenado una respuesta "apropiada y concreta" al ataque, sugiriendo posibles represalias contra los servicios de inteligencia rusos. La SBU ha sido crucial en la guerra, llevando a cabo ataques en territorio ruso contra objetivos estratégicos. El ataque causó heridas a al menos nueve personas y daños colaterales, incluyendo una panadería cercana y poniendo en riesgo la Catedral de Santa Sofía, patrimonio de la UNESCO. Ucrania considera este ataque como una escalada significativa y un rechazo a la diplomacia. Se espera la visita de enviados estadounidenses a Moscú y Kiev para abordar la situación.