Las fuerzas rusas intensificaron sus ataques en la región de Dnipropetrovsk el 29 de julio, registrando casi 50 impactos en tres distritos distintos. Los bombardeos resultaron en heridas a cinco civiles, según informes locales. Los ataques se concentraron en áreas pobladas, causando daños a infraestructuras y viviendas. Las autoridades ucranianas han condenado los continuos ataques rusos, destacando el impacto en la población civil. Se están llevando a cabo evaluaciones de daños y se brindan asistencia médica a los heridos. La situación en Dnipropetrovsk sigue siendo tensa debido a la escalada de hostilidades. Se insta a los residentes a permanecer en refugios seguros.