Las fuerzas rusas se encuentran a tan solo 12-13 kilómetros de las ciudades de Sloviansk y Kramatorsk, en el este de Ucrania. Analistas advierten sobre la posibilidad de una infiltración rusa en estas ciudades fortificadas para finales de 2026. Este avance representa una intensificación de las hostilidades en la región, poniendo en riesgo el control ucraniano sobre áreas estratégicas. La proximidad de las tropas rusas sugiere una posible ofensiva para consolidar el control sobre la región de Donetsk. La situación genera preocupación entre las autoridades ucranianas y la comunidad internacional. Se evalúan posibles estrategias de defensa para resistir el embate ruso y proteger a la población civil. La cercanía a estas ciudades refleja el lento, pero constante avance de las fuerzas invasoras.