El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso condenó enérgicamente un ataque ucraniano contra un autobús que transportaba a niños bielorrusos. La portavoz Maria Zakharova acusó al presidente ucraniano, Vladimir Zelensky, de ordenar deliberadamente ataques contra menores. Según la versión rusa, el incidente representa una escalada significativa en el conflicto. No se han proporcionado detalles independientes sobre el ataque ni sobre posibles víctimas. Ucrania aún no ha comentado oficialmente las acusaciones. El incidente se produce en un contexto de crecientes tensiones entre ambos países, con continuos enfrentamientos en varias regiones. Rusia ha calificado el ataque de "acto de terrorismo".
