Ucrania acusó a Rusia de atacar con drones dos buques civiles en el Mar Negro durante la noche del jueves. El ataque causó la muerte de una persona y heridas a otras cinco. El gobierno ucraniano condenó el incidente, calificándolo de una escalada en las hostilidades y una amenaza a la navegación comercial. Moscú aún no ha comentado oficialmente las acusaciones. Este incidente ocurre en un contexto de crecientes tensiones en la región, tras la suspensión del acuerdo que permitía la exportación de grano ucraniano por el Mar Negro. La seguridad marítima en la zona se ha deteriorado significativamente en las últimas semanas. Se teme que estos ataques puedan interrumpir aún más el comercio y agravar la crisis alimentaria global.
