Desde 2019, los alojamientos rurales en Serbia están sujetos a impuestos, aunque las tasas son relativamente bajas. La evasión fiscal es un problema creciente debido a la baja ocupación durante gran parte del año y la insuficiente supervisión por parte de las autoridades fiscales. La falta de inspectores dificulta el control y la recaudación efectiva de impuestos en este sector. Los propietarios de estos alojamientos a menudo evitan pagar impuestos debido a los bajos ingresos generados por la estacionalidad del turismo rural. Esta situación afecta negativamente a las arcas del Estado. Las autoridades reconocen la necesidad de fortalecer la inspección y mejorar el cumplimiento fiscal en el turismo rural para garantizar una contribución justa a los ingresos públicos. Se busca un equilibrio entre apoyar el desarrollo del turismo rural y asegurar la recaudación de impuestos.