Dos tercios de Portugal dependen económica y directamente del sector agrícola y forestal, un aspecto a menudo poco reconocido. El espacio rural portugués se presenta como un centro de innovación, donde convergen factores clave como el clima favorable y la producción de alimentos. Este sector ofrece oportunidades significativas para las nuevas generaciones, impulsando el desarrollo económico del país. La agricultura y la silvicultura no son solo actividades tradicionales, sino pilares fundamentales para el futuro de Portugal. Se busca destacar la importancia de este sector para la sostenibilidad y el crecimiento a largo plazo. El texto enfatiza la necesidad de reconocer y apoyar el potencial del Portugal rural.
