Un creciente número de corredores está cuestionando el alto precio de las zapatillas de running de "alto rendimiento". Mientras que muchos atletas ceden a modelos costosos, otros se mantienen fieles a opciones más simples y asequibles. Investigaciones sugieren que la diferencia en rendimiento entre zapatillas caras y baratas es mínima para la mayoría de los corredores. Esta tendencia desafía la fuerte comercialización en la industria del running. Algunos corredores en Francia están adoptando conscientemente calzado menos sofisticado, priorizando la funcionalidad sobre la marca. El debate se centra en si el alto precio de estas zapatillas justifica las mejoras percibidas en el rendimiento o si son, en gran medida, producto del marketing.