El senador Marco Rubio emprenderá un viaje a Ecuador, Colombia y Perú poco después de que partidos de derecha obtuvieran victorias electorales en dichos países. Este desplazamiento se produce en un contexto de cambio político hacia la derecha en América Latina. Washington ha prometido aumentar su influencia en la región, y planea adoptar un enfoque más militarizado para combatir a los cárteles de la droga. La administración estadounidense busca fortalecer la cooperación con estos gobiernos recién electos en temas de seguridad y contranarcóticos. Se espera que la visita de Rubio sirva para reafirmar el compromiso de Estados Unidos con la región y discutir estrategias conjuntas para abordar desafíos comunes. La postura de Washington implica una posible escalada en la lucha contra el crimen organizado transnacional. Este viaje subraya la importancia estratégica que Estados Unidos otorga a Ecuador, Colombia y Perú en su política exterior para Latinoamérica.