El Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, concluyó una gira por Medio Oriente con una visita a Bahrein, buscando el respaldo de los aliados árabes del Golfo para el acuerdo preliminar con Irán. La administración Trump busca convencer a estos países, que se muestran escépticos ante el pacto. Los líderes del Golfo temen que las concesiones realizadas a Irán fortalezcan al país y alteren el equilibrio de poder regional, así como los flujos petroleros. Rubio ha reconocido la complejidad de su misión, dada la preocupación de los aliados por un posible cambio en la seguridad de la región. La visita se centra en disipar dudas y asegurar el apoyo de Bahrein al acuerdo. El futuro del pacto y su impacto en la estabilidad regional dependen, en parte, de la aceptación de estos países.