El senador estadounidense Marco Rubio ha criticado duramente a Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, después de que éste anunciara la cancelación de las próximas elecciones en el país. Rubio calificó la decisión de Ortega como una revelación de su "naturaleza autoritaria" y una clara señal de su control absoluto sobre las instituciones nicaragüenses. El senador advierte que esta acción agrava la ya precaria situación política y el sufrimiento del pueblo nicaragüense. La cancelación de elecciones elimina cualquier esperanza de una transición pacífica y democrática en Nicaragua, consolidando el régimen de Ortega. La declaración de Rubio se suma a las condenas internacionales por la creciente represión política en el país centroamericano. Estados Unidos ha impuesto sanciones a varios funcionarios nicaragüenses en respuesta a la crisis.