La primera convención general del Partido Socialista Revolucionario (RSP) concluyó dejando a los delegados exhaustos y con dificultades económicas. El prolongado proceso electoral y la gestión deficiente de la convención generaron frustración entre los participantes. Las altas temperaturas y la falta de organización contribuyeron al malestar generalizado. Muchos delegados regresan a sus hogares con menos fondos de los esperados, debido a los gastos imprevistos y la duración extendida del evento. La situación plantea interrogantes sobre la planificación y ejecución de futuras convenciones del partido. El RSP aún no ha emitido una declaración oficial sobre las quejas de los delegados. Se espera que el partido aborde estas preocupaciones para evitar problemas similares en el futuro.