Reportes indican que Meghan Markle expresó su descontento ante el príncipe Harry por su ubicación en las gradas durante las Finales de la NBA. La duquesa habría considerado que el palco asignado a Harry, visiblemente expuesto, carecía de la privacidad esperada para un miembro de la realeza. Fuentes cercanas a la pareja señalan que Markle se sintió incómoda con la atención mediática generada por la ubicación. El incidente ocurrió durante el partido entre los Denver Nuggets y el Miami Heat en Colorado. A pesar de la molestia, Harry disfrutó del evento deportivo junto a celebridades como Dave Grohl. El incidente subraya la continua adaptación de la pareja a una vida fuera de los protocolos reales británicos y su búsqueda de equilibrio entre la visibilidad pública y la privacidad.