Una investigación en el Reino Unido ha revelado accesos no autorizados al historial médico de la Princesa de Gales, Kate Middleton, mientras se recuperaba de un diagnóstico de cáncer. La investigación se centró en posibles violaciones de la privacidad de la princesa durante su tratamiento médico confidencial. Se determinó que hubo accesos ilegales a sus registros hospitalarios por parte de empleados del personal sanitario. Las autoridades británicas han concluido la investigación y se espera que se tomen medidas disciplinarias o legales contra los responsables. El incidente ha generado preocupación sobre la seguridad de la información médica de figuras públicas y la protección de su privacidad. Los detalles específicos de las conclusiones de la investigación no se han divulgado completamente, pero se confirma la existencia de una grave brecha de confidencialidad. El Palacio de Kensington aún no ha emitido una declaración oficial al respecto.