La princesa Estela, de Suecia, fue la protagonista de una ceremonia que evocó el “Te Deum”, un tradicional servicio religioso conmemorativo de bodas reales, similar al celebrado por sus padres hace décadas. El evento, que incluyó música solemne y un banquete posterior, fue concebido como una oportunidad para que aquellos que no pudieron asistir a la boda real de la princesa Victoria y el príncipe Daniel en 2010 pudieran experimentar una parte de la tradición. Un momento inusual ocurrió durante la ceremonia cuando un caballo se desplomó, aunque no se reportaron heridos. El evento se centró en la participación de la princesa Estela y su conexión con la historia real sueca. La ocasión buscó recrear la atmósfera de celebración y solemnidad de las bodas reales pasadas, ofreciendo una experiencia similar a un público más amplio. El “Te Deum” y el posterior banquete (“supé”) fueron elementos centrales de la recreación.
