El Príncipe Harry y Meghan Markle han realizado movimientos discretos para diversificar sus fuentes de ingresos, en un contexto de crecientes desafíos económicos. Reportes indican que están explorando nuevas oportunidades de negocios y colaboraciones mediáticas, más allá de sus acuerdos con Spotify y Netflix, que han generado menos beneficios de lo esperado. Se ha revelado que han estado trabajando en el desarrollo de nuevas marcas y proyectos personales. Esta estrategia busca compensar la disminución de ingresos y mantener su estilo de vida tras alejarse de la Familia Real Británica. Expertos sugieren que la pareja necesita asegurar un flujo constante de ingresos para sostener sus compromisos y fundaciones benéficas. La búsqueda de nuevas fuentes de financiación se produce tras la cancelación de algunos acuerdos y la presión pública sobre sus gastos.
