El Príncipe Harry y Meghan Markle están considerando un nuevo comienzo, alejándose de Estados Unidos. Fuentes cercanas a la pareja indican que exploran nuevas oportunidades profesionales y personales fuera del país. Esta decisión surge tras un período de desafíos en su relación con los medios estadounidenses y la búsqueda de mayor privacidad. Se especula que podrían enfocarse en proyectos filantrópicos y humanitarios a nivel global. Aunque no se ha revelado un destino específico, se sugiere que buscan un entorno más tranquilo y favorable para criar a sus hijos. La pareja continúa con sus compromisos actuales, pero planea una transición gradual en los próximos meses. Esta mudanza marcaría un cambio significativo en su vida desde que renunciaron a sus roles como miembros de la realeza británica.